Friday, June 01, 2007

WELL IT WAS 40 YEARS AGO TODAY



Sargent Pepper taught a band to play, /
They’ve been going in and out of style, /
But there garenteed to raise a smile, /
So may I introduce to you, /
The act you’ve know for all these years, /
Sargent Peppers Lonely Hearts Club Band!


Apostilla para nostálgicos y nota para quisquillosos:

El aniversario en el que venimos insistiendo toda la semana es tan histórico o tan historiable como cualquier cosa. Pero de gastronómico tiene mucho, por lo menos para acompañar, en guarnición, la adolescencia o quizás mejor, para servir de aperitivo (Sargent Pepper’s), de entrante (With a Little Help From My Friends), plato principal (Getting Better), sorbete (Good Morning) y tremendo postre (A Day In The Life). Un banquete al que por fin estábamos invitados, con el que aprendimos a balbucear “raise” y “smile”, con el que nos olvidamos de las marchas, de las consignas del día, de las boinas caladas hasta las cejas infantiles, de los versos de José María Pemán y de las novelas de Rafael García Serrano, en paz descansen, ambos. Ese banquete o esa comida diaria (esa merienda remolona, esa cena rápida y triste) que nos empeñamos en seguir contando desde aquí y desde hace casi un año.

Pues a celebrarlo vamos. Porque somos parte de una memoria que, casi de repente, pasó del blanco y negro al color, del azul mahón al azul turquesa, del pardo al bermellón, y de una forma tan fácil y ya se ha visto que tan perdurable.

Las citas que hemos ido publicando corresponden a Lucy In The Sky With Diamonds, Fixing A Hole, Within You, Without You y Sargent Pepper’s Lonely Hearts Club Band.

Y van dedicadas a mi amigo Ia Ventosa (que seguramente no lee estas cosas) y a mi querido Anton París, con los que debuté musicalmente (y virtualmente) entre la primera y la segunda Catilinaria. Más o menos.

9 comments:

delantal said...

felicidades¡¡¡

aparis said...

Es verdad todo lo que dices : Se hizo el color.

manuel allue said...

Pues aquí seguimos, para compartirlo.

Besos a los dos (a los tres).

starbase said...

Creí que lo había puesto en el primer post de los Beatles pero se perdió:

Toma dos.

Hijo de progres (probablemente deliciosamente trasnochados) crecí con las letras de los Beatles tatuadas en los labios sin saber inglés ni que carajo decían. Absoluta miel las muy cabronas.

manuel allue said...

Pues así nos fuimos criando, entre "marmalade skies" y "honey pie". Aunque luego las cosas se fueron complicando entre los "guns" y los "dollars" de otro icono pop y se nos fue secando el regusto de miel y otras hierbas en la boca. Con la boca nuevamente en marcha (y los iconos debidamente enmarcados) seguramente seguimos en la brecha.

Saludos, Starbase.

Marisa said...

!Jó, por fin!
Había perdido mi lista de favoritos y con ella la dirección de tu blog (pésima memoria)pero te he vuelto a encontrar. Ahora tengo mucha tarea por delante para leerte.
Besos

manuel allue said...

Pues bienvenida de nuevo, Marisa, y gracias otra vez por leer todo esto.

Un beso.

Hans said...

A mí me parecen muy bien los aniversarios de las cosas reseñables, de las obras maestras (si bien diré que -bitélmano irredento y con número bajo de carné- que yo soy más 'de lo de antes de'). Así que muy a favor. Eso sí, no me meta V. en la misma saca al pelma de Pemán (neologismo de las 14.45 del 31.07.07: 'Pelmán') que a Rafita: 'Eugenio o la proclamación de la primavera' es un libro que uno debe leer, si o si. Explosiva belleza a su modo pelín brutal y un tanto pamplonica. Hay que leerlo, caramba.

manuel allue said...

Con Rafael García Serrano tengo un idilio que ni me atrevo a explicárselo a mi psiquiatra, más que nada porque es más joven que yo y con las otras cosas que le cuento ya tiene más que suficiente.

Lo cierto es que lo he convertido (en mi imaginario) en un emblema. Y que aparte de "La fiel infantería" (o "Mi fiel infantería", ya no me acuerdo), película muy aplaudida en la familia, y un texto impresionante sobre una salsa local, poco más conozco. Pero lo manejo a menudo. Por eso, porque es un emblema: como la vela de armas de Eugenio d'Ors en Pamplona, tan recurrente, o los textos más o menos apócrifos de Baroja. En fin.

Yo no me dedico a la litaratura, ni mucho menos (y creo que se nota) y soy simplemente un observador. Con 53 años bien cumplidos.