Monday, November 10, 2008

ZOILA AUGUSTA EMPERATRIZ



Justo dos años antes de su fallecimiento en una clínica geriátrica de Los Ángeles, el 1 de noviembre de 1986 le dedicamos a Yma Súmac un par de ensaladas que vistas ahora no es que me parezcan irreverentes pero por lo menos poco conmemorativas.

De la muerte de Zoila Augusta Emperatriz Chávarri del Castillo, para el mundo Yma Sumác, de la que quiero seguir pensando que era heredera directa del último rey de los incas, Atahualpa, me ha avisado mi amiga Nené, que suele leer los periódicos antes que yo y que seguro que también abrió los ojos como platos (como platos hondos, de cuando la sopa se comía así) cuando oyó a Yma desgañitarse con su prodigiosa voz y su no menos extraordinario aspecto. Y hace dos años, y ahora lo lamento, le escatimamos a la cantante el acento en la “ú” (siempre pensé que era así, “Sumac”) y un recuerdo divertido de otra querida amiga con la que hacíamos competiciones infantiles para imitar a la artífice de Lamento y de Suray Surita, nuestras canciones preferidas.

Hoy no le vamos a dedicar a Yma ninguna ensalada, y menos la de salmón y la de sesos fríos que entonces nos inventamos que así las llamábamos en casa, con el nombre de la pobre Yma y con el título de una de sus canciones. Hoy no es que haga frío, pero tenía pensado apañar una sopa de rape con algo que me ha quedado del mediodía y no tengo ni el corazón ni el escenario para recrear ninguno de los lamentos de la princesa inca. Dejemos, pues, que transcurra noviembre en paz, que Yma siga en Itunes con su registro ¡de cinco octavas!, y el alma se me vaya serenando con la colita de rape, el puñadito de fideos del número 1 y algo de literatura pagana.

N.: Volveremos a Yma, con más temple, y a otra dinastía, la de los Grau Moctezuma, que hace años tenían su casa de verano en Calafell, me parece, o en Cunit, y la casa imperial en Andorra. Volveremos.

10 comments:

Mar Calpena said...

A mí me fascinan, los trinos de la Sumac. Creo que la voy a poner ahora, en la oficina, para fastidiar a todos los modernos gafapastas.

Mar Calpena said...

Ah, y no olvidemos otra sonora pérdida: la de Miriam Makeba.

manuel allue said...

Pues sí, dos contrapuntos sonoros muy buenos (a la salud y a la enfermedad, a la riqueza y a la pobreza...). Por cierto que los Coen, tan listos, utilizaron varios temas de la Súmac, remezclados, en "El gran Lebowski. Otro contrapunto, y de los buenos.

Louis Finch said...

Las excursiones por las octavas de la señora Súmac son capaces de agriarme la crema de calabacines que ilustra mi cena (después de una comida algo desaforada a cuenta de una celebración académica a base de arroces de dos tipos con adornos de alioli).
Que el Perú haya dado al mundo cantantes como la Súmac y Betty Misiego forma parte de una realidad extraordinaria. (Las últimas adiciones al elenco musical peruano incluyen a Ghiis Araoz, Eva Ayllon y Ruth Karina. ¡Toma ya elenco!)

manuel allue said...

¡Cómo te pasas, querido Louis! ¡Ese alioli traidor!

De todas formas, y aunque me sigue interesando la Súmac y los últimos Atahualpas (¿fue ELLA la última? ¿tuvo hijos?), volveremos sobre el tema y el que apunté de los Grau Moctezuma, de los que ahora no habla nadie y que me da la sensación de que deben de seguir estando por ahí (o por aquí). Y no es que vaya a confundir casas imperiales, Dios me libre, pero la memoria (privada) de uno de nuestros amigos comunes merece que hablemos de eso. Ya veremos.

delantal said...

Tus conocimientos en octavas, ensaladas inventadas y descendientes apócrifas de emperadores legendarios, son de un enciclopedismo borgiano.

delantal said...

lo digo porque parecen personajes inventados, sacados de un libro inacabable de arena.

manuel allue said...

Pues muchas gracias, Delantal, sobre todo por lo "borgiano" (¿qué más quisiera?).

cuatro especias said...

Siempre me gustan tus post.
Y de ellos me fascinan esas fotos que pones que son tan...¿diferentes?

No me pierdo ni uno de ellos, aunque no siempre te deje una nota, no tengo tanto tiempo libre.
Un saludo

manuel allue said...

Muchas gracias por tu comentario y por tu tiempo, Cuatro Especias. Aquí seguimos.