Saturday, July 21, 2007

AGAZPACHADO




Lorenzo, el segundo empezando por la izquierda, el de cara de bueno, seguramente se llamaba así en honor al patrón de los cocineros, San Lorenzo, al que asaron a la parrilla y es el patrón de Huesca. Aunque a lo mejor se llamaba Juan, o Felipe, o Damián, otro mártir, o Francisco, que es un santo tenue y como un poco compungido.

Lorenzo parece que siempre hubiera estado en la retaguardia. Su compañero no, más feroz, o Fulgencio, el primero de la derecha, seguro de sí mismo, posesivo (tiene agarrado su vaso de cerveza), batallador.

El 21 de julio había poca guerra en marcha. Pero ya habían muerto bastantes. Lorenzo, Luís (el más feroz a pesar de su nombre), Ahmed, por poner algo, Rafael, parece que miedoso y Fulgencio, el posesivo, posaban con sus cervezas y poco más. Hacía calor y el frente quedaba lejos, un poco. Pero se echaban para atrás en sus sillones de mimbre como si no pasara nada. Porque a lo mejor no pasaba nada.

El calor, quizás, estaba agazpachado.

7 comments:

berrendita said...

Podría ser incluso asalmorejado. Pero no me gustaría sentarme en esa mesa a degustarlo. No con uniformes. No en el descanso de una batalla.
Un beso.

manuel allue said...

Pues sí, parece que el salmorejo, más rojizo, más espeso, le va más al asunto. De todas formas todo esto no es más que literatura: una letra después de la otra.

PUNTIYO said...

Ay los imprescindibles gazpachos.
¿Oiste hablar uno que se hacía antaño y que sólo llevaba agua, aceite, sal, vinagre, ajo, cebolla y miga de pan?. Bien frio estaba exquisito pese a su extrema pobreza y sencillez.
¿Sabes cómo se llamaba?

manuel allue said...

Pues no. Durante bastantes años de mi infancia pasé parte de los veranos (esos veranos con unas vacaciones escolares eternas) en Extremadura, cerca de Mérida, en un cortijo. El gazpacho, y aún no sé por qué, era una cosa "de mayores", de adultos. Pero siempre llevaba tomate y "lo que haya" o, quizás, "lo que haiga". Más o menos agua si había más o menos gente, y siempre agua del pozo y, sobre todo, pan. No puedo entender esos gazpachos sin pan. O con un aceite que no se nota o un vinagre balsámico. ¿Qué vamos a balsamizar?. El aceite potente, verde. El vinagre, de Jerez (o de jerez). La sal, marina. El ajo, de Badajoz o de Zamora. La miga de pan, compacta, como el adobe. Y el agua fresca. del pozo. Y si no hay pozo ni bollos de pan ni aceite verde, pues es mejor hacer una vichissoise. Por ejemplo.

DESPERTAFERRO said...

He preguntado a mi mujer que es andaluza y dice que a ese gazpacho tan liviano en su pueblo se le conocía con el nombre de "aguaillo de Lora". supongo que en cada área geográfica tomará nombres diferentes. Al mencionar Lora nos referímos a Lora del Río. Bon profit a tothom

DESPERTAFERRO said...

Me acaba de apuntar la receta: En un recipiente adecuado se machaca el ajo con la sal y se le va añadiendo el aceite y algo de vinagre (ayuda a emulsionar) cuando hemos conseguido una pasta (allioli) se le añaden los demás ingredientes. El pan es el último ingrediente y tiene que estar cortado a trozos pequeñítos ydebe de estar duro. Insisto: Bon profit a tothom!!

manuel allue said...

Muy bien por el aguaillo de Lora del Río. Y por el pan duro.