Tuesday, April 08, 2008

PAN CON CHOCOLATE


Hay dos costumbres a las que no suelo renunciar excepto en casos de fuerza mayor, viajes, traslados, constipados o decaimientos de ánimo. Suelo comprar Le Monde una vez por semana, sin día fijo, y también acostumbro a merendar pan con chocolate, por lo menos los jueves.

Esta mañana de un martes espléndidamente primaveral con frío madrugador, airecito picante (picantísimo) a la hora del Ángelus y calor a la hora de comer, a las españolísimas dos y media, se han fundido ambas costumbres, supongo que higiénicas o por lo menos no perniciosas.

Lo primero que leo del periódico, de cualquiera de ellos, es la portada, claro está, pero luego me abalanzo –es un decir- sobre las necrológicas, que en algún sitio llaman obituarios, cosa que queda más aparente y desde luego más fina pero que los franceses, dueños de la exactitud en el lenguaje, en los perfumes y sobre todo en los quesos, solucionan magníficamente con un “Disparitions” que me suele hacer –casi- soñar. Desaparecidos, pienso por la mañana, somos todos, de algo o de alguien, y puestos a desaparecer para siempre mejor que te dediquen un artículo en Le Monde que en ABC, dicho sea sin ánimo de ofender pero no con demasiado respeto por las “Necrológicas” a pelo del diario de Madrid que, además, no merecen una plana exenta y conviven innecesariamente con los epígrafes “Familia Real”, “Vida Social”, “Becas” y “Conferencias”, que ya son ganas de mezclar.

El espléndido artículo obituario de hoy en Le Monde, firmado por Thomas Sotinel, no es tal sino una magnífica biografía comentada del primero aviador durante la II Guerra Mundial, después actor titubeante en Nueva York, más tarde estrella de la mano de Cecil B. de Mille y William Wyler (Los diez mandamientos y Ben-Hur) y finalmente comparsa obligada y nueva y fatalmente titubeante en la espeluznante cinta de Michael Moore Bowling for Columbine en su papel de presidente de la Nacional Rifle Association.

Charlton Heston falleció hace tres días en Beverly Hills y no le voy a negar ni el pan ni la sal, no del todo. El pan con chocolate acompañó durante más de diez meses de mi infancia, una infancia no demasiado excitante pero bastante conmovedora, la confección minuciosa de mi álbum de cromos de Los diez mandamientos, la cola blanca Pelikan, las manos pegajosas y el entusiasmo por las nubes. La sal se la dejo a Yul Brynner y a Stephen Boyd, a los que intenté imitar casi hasta la adolescencia haciendo relinchar los invisibles caballos negros de mi cuadriga inventada desde la cocina hasta el recibidor, en unas locas carreras por un pasillo bastante ancho pero definitivamente corto.

Hoy no he merendado nada. Pero tampoco estoy de luto.

16 comments:

Antonio Gámez said...

Encantador post Manuel, aunque suene terrible ese encanto por la muerte.

El Señor Heston me encantó en BenHur, pero definitivamente en Bowling for Columbine me impactó su postura prepotente e inconmovible por la muerte.

Yo merendé Nutella, seca, sin pan, sólo acompañada por una cuchara. Y ahora pienso que su cremosidad se abrió en dos ante mí, Moises del chocolate.

Mar Calpena said...

Manuel, leo tu comentario y tu post y no salgo de mi asombro ante la deliciosa telepatía sin hilos que nos atenaza. Creo que el fantasma de Heston (espectro largo tiempo antes de su muerte) ha venido a visitarnos. Yo también te juro por Messala (Stephen Boyd? Voight?), que con su hoyuelo en la barbilla era el favorito de mi abuela, que no había visto tu post.

aparis said...

Yo también intenté hacer la colección de cromos “Los diez mandamientos”, pero no la acabé. El pegamento era, en mi caso, “Imedio” que tenía un atractivo tacto e incluso gusto.
Algún día tendrías que hablar de las comidas o degustaciones marginales de la infancia, gomas, pegas, “ometllons”, frutos de las malvas, etc.

Gourmet de provincias said...

Comida en casa de mi tatarabuela los domingos en la Rúa do Vilar. Cine de reestreno a las cinco en el Yago. Ben Hur, entre otras.

A la salida, pan con chocolate en casa de mis abuelos en la Senra. Y después autobús de vuelta a Vigo hasta la semana siguiente.

Ese podía ser cualquier domingo de mis primeros años.

edu comelles said...

-"traquilo hijo mío, es tu derecho constitucional!"

(charlton heston después de recibir una bala perdida en el pecho en la magnífica serie de animación Padre de Familia)

PD: Mientras escribo esto, escucho, en Rac 1, una entrevista a tu querido Dani Martín, que vocabulario, que retorica! que maravilla!

gora estopa

Nene said...

Como aparis, la colección de los Mandamientos, que siguen siendo diez, con Imedio, pero entera.
En ningún obituario he llegado a leer la soberbia interpretación, con su voz incomparable, del senyor Heston en "Hamlet" de Kenneth Branagh (se escribe así?) Tampoco nadie nos ha recordado que para los norteamericanos de los USA es un honor, un gran honor, presidir la famosa y armada asociación. Flaca memoria de todos nosotros, futuros obitados, neologismo ya que, al menos yo, se que no tendré ningún obituario en la prensa.

delantal said...

Este hombre tan espectacular y tan facha...recuerdo lo sexy que estaba en "Cuando ruge la marabunta" con esa actriz pelirroja guapísima que no me acuerdo como se llamaba. Aquella peli era un poco racista, como muchas "tropicales" de la época.

Recuerdo haber leído que Juan Benet tildaba algunas lecturas de "pan con chocolate", por fáciles y poco nutritivas, se me vienen a la cabeza muchos autores para ponerlos de ejemplo: Paulo Coelho, como buque insignia, seguido inmediatamente por Isabel Allende y otros grandes best selleristas tipo Follet, Gordon, Stephen King, sea quien sea los miles de sujetos que le escriben etc. Cuando leí el título de tu artículo hoy me acordé de esa cita y pensé que iría de eso.
A mí nunca me dieron pan con chocolate de merienda, mi madre era angloespartana. Cada vez que lo como, que lo como, no dejo de sentir culpa, me refiero al pan con chocolate que decía Benet.

manuel allue said...

Gracias a todos.

Antonio, me ha gustado muy mucho tu Moisés con las tablas de chocolate, de Nutella sin pan.

Mar, celebro una vez más la T.S.F. y el gusto de tu señora abuela por el fantástico Mesala (te confieso que me encantaba y me amedrentaba a la vez, cosas de niños).

Aparis, también me gustaba el pegamento Imedio pero me resultaba más difícil de manejar. Siempre me quedaba un pegote espantoso y el cromo como abultado. Y ya hablaremos de menús infantiles tal cual, sanctos y non sanctos. ¿Te acuerdas de los bocadillos de anchoas que vendían los de PREU ("los chicos del Preu") para costearse el viaje de fin de curso? Estupendos.

Gourmet, me has metido de lleno en esa casa de la rúa del Villar (rúa do Vilar) y me has sentado en una butaca del cine Yago. Creo que ya te lo conté pero comí durante muchos años en una casa de esa rúa, todos los jueves, y mi memoria gastronómica gallega y familiar, ya crecidito, tiene el nombre de esa rúa y, desde luego, todo su sabor.

Edu, ¿el SMS de esta mañana era tuyo?. No estaba en el sitio oportuno y no he podido oír a "mi" Dani. El domingo volví a ver un trozo de "la Juani" en el Plus, los veinte minutos primeros, y estoy seguro de que la película será la "Calle Mayor" o el "Calabuch" de los 2000. Y si no, al tiempo.

Nené, flaca es la memoria y recurrente la desmemoria. Pero, ¡qué quieres!, viene bien hablar de lo anecdótico para al final seguir hablando de uno mismo. Fíjate que tampoco se han acordado de "Sed de mal", del abuelito Orson, ni del espantoso "El Cid" de Anthony Man. Me quedo con sed, con mal, con Ben y con Hur.

Delantal, la pelirroja creo que era Eleanor Parker, aunque no estoy seguro. Y en cuanto al pan con chocolate he mentido un poco porque nunca nos lo daban para merendar, por lo menos estrictamente. Yo padecí acetona hasta la adolescencia y la merienda se trataba de algo así como brioche-con-mermelada. Pero recuerdo mal mis meriendas y prefiero acomodarlas a un pan de Viena y una ¿onza? de chocolate Ametller.

edu comelles said...

el mensaje era mio si,
abrazos,

manuel allue said...

Pues gracias, niño.

Louis Finch said...

A ver: (o haber)
1. Lo del pan con chocolate se ha convertido en un conflicto en el hospital donde trabajo porque el departamento de Dietética ha decidido que eso, un chusco de pan y una chocolatina Nestlé, constituya el desayuno de los domingos de los pacientes del hospital. El otro dia se montó un pollo a cuenta de eso. Entre los argumentos en contra de la trasgresión dietética figuraba que los pacientes ancianos se desorientaban y no sabian si era por la mañana o por la tarde.
2. El Heston siempre me resultó un pedazo de carne, más bien machista que machote. La única peli que merece memoria es "El planeta de los simios". En las demás resultaba más de cromo que otra cosa, como bien apuntáis, con Imedio y Pelikan.
3. Por fin podemos quitarle su fusil... porque el slogan que gritaba en las convenciones de la NRA era"... you could only take my gun from my dead cold hand" mientras blandía un Remington en el aire... ¡menudo animal!... muerto.
4. Nota para gourmets: Bigas Luna ha montado una tienda en la localidad de Torredembarra dedicada a frivolidades gastronómicas que se llama "Pan, vino y chocolate". Tiene una página web: http://oscommerce.panvinoychocolate.com/

manuel allue said...

Querido Louis, tú siempre tan puntual.

Me ha gustado mucho lo del pan con cocolate del hospital y lo de la desorientación de los ancianos. Me ha gustado la objeción, no la desorientación, claro, que lamento pero que desde luego mueve a discusión.

De Mr. John Charles Carter, Ch. H. para el mundo, de su fusil y de su filmografía se podría hablar mucho más pero fíjate qué pereza.

Y la tienda de Bigas, pues algún domingo he sido cliente y me gusta más el pan (suyo) que el vino, también suyo.

DESPERTAFERRO said...

Manolo: El chocolate Batanga regalaba unos cromos estupendos. Lo malo de aquella epoca era lo inmenso del "llonguet" y la escuchimizada porción de chocolate.
Más tarde los lópeces y sus planes de desarrollo conviertieron las onzas de chocolate en ensaimadas rellenas de cabello de ángel y se jodió el invento, ahí empezó la dejaneración del desayuno y la merienda con la incorporación progresiva de la bollería industrial industrial.

manuel allue said...

Despertaferro, ¡no me acordaba del chocolate Batanga! ¡Magnífico!

Y lo de los Planes de Desarrollo y las ensaimadas rellenas también me ha gustado. Después de eso una "Ensaimada Laureano López Rodó al incienso y a la mirra" no estaría nada mal. Ya veremos.

Mar Calpena said...

Chocolate Batanga:

http://www.todocoleccion.net/lote.cfm?Id_Lote=7574848

manuel allue said...

Muchas gracias por el link, Mar. ¡Lo aprovecharé!