Monday, May 19, 2008

SENSACIONES



Hay sensaciones buenas y las hay malas. Las hay que pueden ser emociones (buenas y malas y también mediocres) y que también podrían ser impresiones o imágenes o percepciones. Y también buenas o malas o mediocres e incluso banales. Pero hay cosas que no tienen explicación y algunas de esas sensaciones lo serían.

No puedo entender ni puedo explicar ni mucho menos describir ninguno de los dos productos de la ilustración. Hay que probarlos. Una vez, una sola, como las hormigas rojas a la plancha (que a lo mejor les saben a langostinos) o los sesos de cordero con azúcar, que a mí me saben a gloria aunque hace años que no los como. Dos malos ejemplos.

Como he dicho, indescriptibles las patatas fritas “Lays Sensations”, ambas versiones, las de “Pollo al horno con limón y tomillo” y las de “Cebolla caramelizada con vinagre balsámico”. Con todos los ingredientes rotulados en mayúsculas y, suponemos, como un homenaje al glutamato monosódico. Una barbaridad, vamos.

17 comments:

PUNTIYO said...

Manuel, yo no las pruebo,.
Hay, cerca de mi casa, una de las mejores freidurías de toda España.

manuel allue said...

Desde luego, Puntiyo. Sigue fiel a tu freiduría.

delantal said...

me dejas epatada y extrañada.

manuel allue said...

Prácticamente es lo que pretendía. O teóricamente, más bien.

cuatro especias said...

MAnuel: Creo que si te coge un Nutricionista te suelta una bronca. Además del colesterol y de la sal que llevan, ahora estamos de pleno metidos en la lucha de la comida de "siempre! o la comida "con química".
Pero al fin y al cabo, lo importante es disfrutar de la vida, en esos pequeños momentos que tenemos.
¿están ricas?
Pués las compraremos y con un buen vaso de PEPSI LIGHT SIN CAFEÍNA,(en algo habrá que compensar), nos tomaremos esas maravillosas patatas y a tirar para adelante.
Seguro que de eso no nos morimos ninguno.
Un abrazo
4E

Glotonios said...

pues si que tienen que estar malas las condenadas para que entre tanto gozo reunido en este blog, haga usted un paréntesis y nos coloque la patatada ahí delante. concluyo que no se trata de una fritura tecnoemocional? verdad? salud y larga vida! un glotonio.

Glotonios said...

pues si que tienen que estar malas las condenadas para que entre tanto gozo reunido en este blog, haga usted un paréntesis y nos coloque la patatada ahí delante. concluyo que no se trata de una fritura tecnoemocional? verdad? salud y larga vida! un glotonio.

manuel allue said...

4 Especias y Glotonios (Uno o Dos): esas potatas son lo que prometen en el envase: ¡saben a pollo reasado y reaceitado con limón recocido y tomillo de bote! ¡Lo han conseguido!. Te dejan una grasilla en las manos y en el velo del paladar que es difícil, muy difícil de olvidar. Tecnoemoción pura. Esa sí.

starbase said...

No me negarás que el diseño del bolsote es mazo de guapo.
Ahí si que triunfa la mercadotécnia. Que de este producto en concreto es lo que más me interesa...

De glutamatos, siempre mejor el Ye-yé que el monosódico.

Lena said...

Acaba de ocurrir una catastrofe dentro de mí.

En alguna parte que creí convenientemente arreglada (sanada) por un analista.

Leer lo de las patatas al pollo no sé qué...me ha dejado sumida en un extraño estado.

Además de espantada.

Espantadísima.

un beso, Manuel

manuel allue said...

Starbase: bastante de acuerdo en lo del diseño de la bolsa. Bonitos colores. Aunque no me negarás que dos patatas fritas solitarias que te prometen un viaje (no se sabe si con o sin retorno) al vecino plato de pollo asado con limón y tomillo o a las cebollas caramelizadas no es un atrevimiento. Importante. Si te comes dos de esas patatas inicias el viaje, tout court, pero si insistes puede ser que te encuentres atrapado en una variante algo complicada de la memoria enzarzada con la emoción y quién sabe si con la tecnología. Tecnología la hay, no hay duda, y emociones, las mismas que puedes tener al comerte un mal pollo a l'ast un domingo de resaca, en el caso del pollo.

Lena: lamento tu estado. Aunque ya sabes que el espanto puede ser un buen consejero. O un buen inspirador. Un buen compañero de mesa, no.

berrendita said...

Yo estoy con starbase. Además, aviso para los crédulos: sólo hay que comprar unas arrobas de bolsicas de estas, y ya tenemos lista la cena de Navidad, jajajaja.

un beso.

manuel allue said...

Con una bolsa arreglas, Berrendita. Palabra de honor.

DESPERTAFERRO said...

Manolo: Recuerdo las patatas fritas dechurrero de cuando era una niño. Venian en unas bolsas de papel semitransparente rojo, verde amarillo o azul. !aquello si eran patatas¡
Recuerdo haber comido unas patatas en oxford que en teoría debían ayudar a tomarme una pinta de guines. !Qué asco¡ Es mejor la Guines a palo seco para poder mear a gusto y en cantidad suficiente.

manuel allue said...

¡Los ingleses!

Sebastián Damunt said...

Amigo Manuel:
No me atrevo a hacer un comentario en tu post CUESTIONES MORALES. Prefiero hacerlo en SENSACIONES, porque, además, te quería señalar que he descubierto las PATATAS AZULES, cosa que no me imaginaba que pudiera existir. En el blog CHARLA DE SOBREMESA, me ha comentado una amiga que vive en USA, que allí es un producto corriente. Puedes verlas en http://www.terrachips.com/products/terra-blues.php. No es que pretenda competir con tus SENSACIONES. Solo aprovecho la oportunidad –gracias a las patatas- de saludarte. Últimamente tus entradas van en una órbita muy alta para mí, pero yo sigo al acecho, por si alguna vez puedo meter baza.
Un saludo,
Sebastián Damunt

manuel allue said...

Ya te había leído sobre las patatas azules y se me ocurrió que casarían bien (o a lo mejor no) con lombardas y zanahorias. Lo del sabor a pollo asado sí que no tiene remedio.