Thursday, September 07, 2006



LOS ANILLOS DE SATURNO

No he podido resistirme. La imagen de Benedicto XVI con su recientemente recuperado sombrero saturno de ala ancha, para combatir los calores del Vaticano y de paso recuperar un modelo en desuso, me ha cautivado desde primera hora de la mañana. El gusto de Su Santidad por los atuendos desgraciadamente abandonados y su aparente disfrute de los accesorios, dejan en mantillas, y nunca mejor dicho, por lo menos a toda la Conferencia Episcopal española, tan rancia, tan vestida en la sastrería eclesiástica de un entresuelo (aunque no sea un entresuelo cualquiera), tan falta de imaginación. ¡Esas gafas de sol de Rouco!. ¡La sotana del nuncio Monteiro de Castro, casi arrastrándola!.

Mi anterior patrono, que no patrón, el cardenal Gomá, a pesar del solideo puesto a lo Juan Belmonte y de bastantes barbaridades más, no le llegaba al Papa actual ni a la suela de los escarpines.

P.S. Si el tiempo lo permite y la autoridad no lo impide, mañana (o pasado o vete a saber) hablaremos de Monseñor Tedeschini a propósito de una sopa.

Eduardo, va por ti.

4 comments:

xallue said...

La prenda de cabeza de los eclesiásticos siempre ha tenido sus peculiariedades. De una colección de casi trescientos sombreros y gorras, hasta ahora, no tengo ningún sombrero de cura: ni bonetes, ni capelos, ni tiaras, ni “tejas”, ni mitras, con lo bien que sientan...
Pero el chambergo de Don Benito ( lo de Benedicto es una cursileria preconciliar) el decimosexto me parece un castoreño de picador....
En una de las "manifas" de la extrema dercha española un obispo (quizá Rouco) llevaba una gorra de béisbol. Toma ya modernidad capital ( de "capo")!

XA

xallue said...
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Manuel Allue said...

Hay una sastrería eclesiástica estupenda en la plaza del Pilar de Zaragoza, en unos bajos. Otra en Barcelona, esquina con la calle Llibretería, cerca del Museu d'Història, y otra, que recuerde, al lado del palacio episcopal de Cuenca. O quizás en los mismos bajos del palacio. Ahí te puedes proveer, o intentaré recordarlo yo, para tu hermosa colección. Y, efectivamente, hay una sastrería bastante buena en un entresuelo de Madrid, cerca de las Descalzas, pero no recuerdo exactamente el nombre de la calle (sé ir).

Era el propio Rajoy (¿cómo se llama de nombre?) el que llevaba una gorra de beisbol con los colores del Vaticano en la visita papal a Valencia. Que, por ciero, le sentaba francamente mal.

Manuel Allue said...

En cuanto a la masa de empanadas que recomendaba a M. Martín Ferrand para combatir su desazón (ese desasosiego extraño para un buen comensal, que lo es) se llama, efectivamente, "Masa de Cardenal", sus ingredientes son los que anoté en mi post y aparentemente no está dedicada a ningún cardenal en concreto. Picadillo habla de ella y también la señora Casaderrey Fraga en su libro sobre las empanadas que resulta muy útil y que también está traducido al español, aunque no sé si está agotado: Alianza Ed., col. "El libro de bolsillo", núm. 1757, Madrid, 1995.