Tuesday, January 29, 2008

EL JUEGO DE LOS LIBROS




No están los tiempos para demasiadas florituras a pesar de que Juan Luís Cebrián se siga empeñando en que sí, el conde de Godó en que quizás y tal vez los Luca de Tena en que a lo mejor. Ayer por la noche cometí uno de los múltiples pecados del insomne impenitente (y pecador) y me volví a pasear ante mis dispersas estanterías buscando algo con lo que conciliar más mi conciencia con mi consciencia, que el sueño mismo. Que el sueño en sí. Y no me equivoqué demasiado pero seguí despierto hasta más allá de las tres, una hora un poco García Lorca (o quizás Cernuda), y releí dos barbaridades, permitidas por la ley (¡faltaría más!), pero precisamente nada conciliadoras.

Una de ellas era un ejemplar de la revista Destino, el número 1.293, correspondiente al 19 de mayo de 1962, un año del que ya hemos hablado otras veces y del que en ese momento no se esperaba tanto, ni mucho menos. Conservo el ejemplar ni más ni menos porque publicó un amplio y algo borroso reportaje gráfico sobre la boda en Atenas de los entonces príncipes don Juan Carlos de Borbón y doña Sofía de Grecia ocurrida unos días antes. Supongo que es por eso por lo que lo conservo porque, al releerlo, no he encontrado nada más. Una entrevista de compromiso, larga y farragosa, de Néstor Luján al gobernador civil de Gerona, señor Pagés Costart, sobre el “Presente y futuro de la Costa Brava”, un cuento espantoso y lleno de erratas (¡diez!) de Camilo José Cela, una crónica de la inauguración de la nueva tienda de Gales en la Diagonal y del servicio de télex que la conectaba con la del paseo de Gracia, muchos anuncios, de Tergal, de Sintasol, de la colonia Atkinsons (London) e incluso uno del Agua de Colonia “4711” que aún se fabrica y que sigue usando, exageradamente, uno de mis clientes (que no me lee, claro).

La segunda visita fue peor. El extraño y supongo que bien vendido en la época libro de Salvador Paniker, Conversaciones en Cataluña, que recoge veinticinco entrevistas con otros tantos personajes catalanes de ese tiempo (1966), que estaba bastante bien editado y que llevaba unas fotos preciosas de Xavier Miserachs, muy recordables, muy recordadas y bastante coleccionables. La primera de las entrevistas se la hizo a Josep Pla en el mas de Llofriu y no es nada del otro mundo. Pla tenía entonces sesenta y nueve años, su madre nonagenaria acababa de morir hacía quince días y estaba envuelto en una especie de weltanschauung un poco procelosa de más, una tendencia a la melancolía comprensible pero exagerada y una rara afición al vino con agua. Vino de la zona, claro, pero mezclado con agua. Subrayé dos frases, porque soy de mucho subrayar, una donde dice, ante el próximo viaje del hombre a la luna, que no le interesa porque “en la Luna no hay restaurantes” y otra casi final en la que confiesa que sólo bebe whisky porque “el coñac hispano (…) es muy peligroso. Probablemente ha causado más bajas que la guerra civil”.

Esta mañana he consultado los comentarios a mi post anterior y llevado por esa especie de sinrazón que me acomete entre el primer y el segundo café le he contestado a Mar Calpena, que siempre es tan amable conmigo, y a partir de una disquisición bloguera sobre los libros, que “si de repente os convirtierais en el detective Carvalho y tuvierais que quemar no uno sino sucesivos libros para encender la chimenea, ¿por dónde empezaríais?”. Un poco más tarde, ya comido y con el corazón demasiado saltarín, les he dicho a mis contertulios que hoy por la noche quemaría la Historia del carlismo de Román Oyarzun y luego La alternativa democrática de Antonio García Trevijano. No lo voy a hacer, primero porque no tengo chimenea, segundo porque el libro de Oyarzun no es que sea necesario tenerlo pero, dado que así es y además en una edición tan bonita y tan príncipe, hay que dejarlo ahí. Reposando. El segundo sí. No es que vaya a montar una hoguera en el cuarto de baño pero a lo mejor enloquezco y aso con él unas sardinas en el somier, como Carmen Amaya.

El juego de “¿qué libro quemarías tú?” ha continuado un rato y parece que ahora está parado o que todo el mundo está cenando o que éste Fahrenheit 451 que nos hemos montado no da para más o porque a lo mejor las cosas de los blogs son como las del querer, que “no tienen ni fin ni principio / ni tié cómo ni por qué”.

14 comments:

DESPERTAFERRO said...

Amigo Manolo: Lo tengo muy claro: Yo quemaría "El libro de la vida sexual sana" del Dr. López Ibor.
Pla es muy socorrido para según que cosas y viene muy a mano que redondear un post, sin embargo, está muy manoseado ytampoco se trata de cansar al respetable.
Maldré tout, yo para alñgún que otro asunto, seguiré citandole.
De Luján sé cosas of de record. que no son nada del otro mundo.
En cuanto al insomnio sólo sé que es un sintoma y no una causa.
Procura ser bueno, que ya sé que lo eres. Abrazos mltiples con repiqueteo en la espalda

delantal said...

Por cariño, empezaria por el primer tomo del tumbo de los Reyes Católicos publicados por la Universidad de Sevilla en 1974. Es una edición barata, pero me gusta mucho, porque los compré en un saldo.
Si puedo con ellos podría quemar casi cualquier cosa.
Pero no quemaré nada. Interesante post, muy completo, sí señor.

manuel allue said...

Muy bien lo de López Ibor, Despertaferro. ¡Madre de Dios! ¡Lo tengo! Y ya te contaré lo que hago con él.

De todas formas, company, seguiré siendo bueno pero al insomnio lo sigo considerando una costumbre. Insana (¿hablaba López Ibor del insomnio?: no lo pienso mirar).

Delantal, me ha gustado mucho lo del "post muy completo". Suelo completar mis anocheceres con tonterías como éstas, mis duermevelas con libros más o menos recurrentes y mis insomnios con proyectos irrealizables pero felices.

Yo hoy tampoco voy a quemar nada.

DESPERTAFERRO said...

Manolo: Este indocumentado psiquiatra consideraba a Freud un hereje y de insomnio poco debía saber. Quizá sólo se le ocurriría recomendar un electro shock.
No sabría en que escuela encuadrarle pero creo que encajaría en el conductismo franquista.
PS: No me has dicho nada de mi post culinario.

manuel allue said...

Bravo por lo del "conductisno franquista". Como lo lea Francel, que sabe "todo" sobre eso, nos contesta a modo.

Déjame ir a cenar y te hablo de tu arroz.

Francel said...

Estais todos muy incendiarios. En cualquier caso si te da la tentación de quemar el Oyarzun, please obsequaselo a la biblioteca de Letras de la URV junto con los libros esos de la Transición. Como la cas entonces no tenía presupuesto esas colecciones faltan y vendrían muy bien. Dicho esto yo creo que sería incapaz de quemar nada libresco creo que por puro vicio, ni siquiera las novelas policiacas malas que haylas. Pienso luego en lo bien que me lo pude pasar a ratos con ellas y se me van las furias incendiarias. Siempre queda el consuelo de darls a las bibliotecas públicas populares donde puede que hagan feliz a algún jubilado.

Francel said...

¡Cielos!, se me pasó lo de Freud. En el libro de tercero de Religión (1962), "Historia de la Iglesia" que era el libro de texto en la sección bachillerato del Liceo Francés constaba en letras de molde que Freud y Darwin eran ¡"intrínsecamente perversos"! Sobre Freud en tiempos de Paco hay cosas divertidas, Laín escribió una vida u obra (no recuerdo bien) de "Segismundo Freud", más o menos hacia 1944, y todos los popes de la psiquiatría nazi española (porque iban a los psiquiátricos alemanes durante la Guerra y no a Italia a estudiar, tuvieron que refutar la obra de ese "judiazo" odiado por el nazional-catolicismo. Tampoco es de extrañar que nuestra intelectualidad lo hiciese. El "liberal" vertebrador de las Españas Ortega y Gasset llamaba "judiazo" a Durkheim (segun cuenta Caro Baroja...). Con este personal qué queréis. tanto es así qu se me ocurre que si tras las próximas elecciones se hiciese una coalición entre el PP-PSOE sería la coalición na(z)ional-socialista. Muy acorde con esa tradición.....

manuel allue said...

No esperaba menos de tí, Francel, tanto en tu primer como en tu segundo comentario. Laín se arrepntió de algunas cosas (en "Descargo de conciencia", bastante), a Ortega se le perdona casi todo y don Julio metió el dedo en muchas llagas. Por lo demás, rogarle a mi Santa Patrona que la historia no se repita (mi Patrona es muy suya).

berrendita said...

¡¡Dios!! en mi casa también está el libro de López Ibor. Lo tendré a mano la próxima vez que encienda la chimenea. Y me lo cepillaré a vuestra salud, Manolo y Despertaferro.

Por lo demás, querido Manolo, una vez más tienes razón, pero házlo extensivo, e incluso pregunta obligada para algún blog: por qué todos los nostálgicos que usan 4711 la suelen usar de más??. Conozco a algunos que se bañan en ella. Y no son clientes tuyos!!!

Mil besos. Y mil gracias por ese piropazo en la fábrica. Tú sabes.

manuel allue said...

Supongo que los nostálgicos tienen (tenemos) algo de inseguros. Si no mucho. Por eso el agua de colonia "4711" (yo no la he usado nunca, Dios me libre) huele cada vez más. El que la usa hace años que se impregna de pasado y eso no lo borra ni la señora ministra de Sanidad y Consumo.

DESPERTAFERRO said...

Manolo y cofradía: debo confesar una cosa: la colonia 4771 me gusta....un poquito. No puedo contar la forma en que entré en contacto con esa fragancia, forma parte del ambito privado. (las señoras/itas también la utilizaban allá por los setenta. Hasta ahí puedo leer.
Me gusta mucho perfumarme, uso allure de chanel !qué le vamos a hacer!

manuel allue said...

"Allure" no está nada mal. Quizás por esa proximidad fonética me gusta (y alguien bien próximo la usa).

Howard said...

Interesante informacion hay muchos libros de diferentes temas de comedia, educativos y hast de salud yo lei uno en donde se mencionaba sobre Generic Levitra y la verdad me llamo mucho la atencion encontrar un libro sobre esto.

Howard said...

Interesante informacion muy util para todos a mi me gustaria saber mas sobre la importancia de los libros y si hay libros relacionados a sexo y Buy Viagra ya que seria bueno saber sobre esto.